Te extraño, te olvido y de nuevo recuerdo; es difícil entender la manera en que te necesito, siempre o casi siempre cuando te necesite estuviste pero ahora no estás. Me haces falta, aunque grite “te extraño” bien fuerte no me escuchas y eso me hace mal; me duele.
Me acostumbre a tenerte, a tener esa opinión diferente pero ahora por más que quiera, por más que busque no logro encontrarte. Trate de reemplazarte pero no puedo, me resulta irremplazable tu opinión y presencia.